TEATRO METROPOLITAN

Frente al desafío de inaugurar una nueva etapa para el teatro, originariamente concebido en el año 1936, se decidió adoptar como postura de diseño la de su preservación y reciclaje como la que respeta los valores esenciales del edificio original. El teatro, concebido originalmente mediante la utilización del lenguaje del Art Déco en su corriente ligada al racionalismo expresa a través del plano de fachada su vocación monumental.

Para rescatar esta impronta de petit-rascacielos, su torre escalonada, bajorrelieves y aventanamientos verticales, se resolvió el diseño de dos nuevas marquesinas, pensadas como elementos partícipes, reforzando sus valores desde proporciones afines, simetría y esbeltez.

La composición fue complementada a través del gran ventanal latente central, como condensación de los valores estéticos de la fachada en conjunto; así también como vínculo permeable conciliador entre el interior y el exterior, visualmente integrando la calle Corrientes a su interior, dejando vislumbrar a los transeúntes el clima teatral desde el exterior.

En su interior, pisos, zócalos y escaleras, revestidos en piedra uniforme sin guardas ni bordes, fueron repuestos o reemplazados, así como también fue preservado y pulido el mármol botticino existente en pisos y muros.

Las boleterías de planta baja han sido tratadas como volúmenes que flanquean el foyer principal en otra materialidad, de impronta totémica, enfatizando su verticalidad, como una reformulación del estilo desde la actualidad. Se quitaron las cartelerías de espectáculos existentes sobre los muros de barandas y revestimientos de mármol, a modo de revalorización de la arquitectura por sobre la gráfica, que hoy se impone a los edificios de la Av. Corrientes.

En las salas, fueron respetados los diseños originales, restaurando o reponiendo los materiales desgastados o dañados por el paso del tiempo y el uso.

La nueva sala de estar que forma parte del foyer de planta alta, constituye el elemento singular de la intervención carácter netamente contemporáneo.

De carácter conceptual, fue planteada a través de planos de permeabilidad variable, algunos virtuales y livianos en oposición a lo murario del edificio, conjugando en armonía dos momentos históricos, en un diálogo que potenciará sus mutuos valores.